Empiezo con lo técnico
Doy mis agradecimientos a Diversus. Comunicación Creativa, Mónica y Oliver, ya que me han ayudado, inspirado y muchas veces rectificado en el camino de poner este blog en pie. Ellos tienen el «know-how» en asuntos técnicos y estéticos que a mí me faltan. ¡Gracias!
También quiero mencionar aquí a los distintos mapas digitales que uso. Es una maravilla que existan y que los podemos usar gratuitamente. Desde que conozco este tipo de mapas, la manera de planificar las rutas ha cambiado totalmente. Más simple, más exacta y más segura. Uso estos mapas:
Editorial Alpina, Google Maps, Open Street Maps y Visor Sigpac.
Para ver qué aspecto tienen los distintos mapas en las entradas pongo un ejemplo de cada uno:
Sigo con mis fuentes
En primer lugar, agradezco a Miguel Carravedo Fantova, vecino de Alquézar, que compartió sus conocimientos sobre este bonito pueblo y sus alrededores en los dos libros «Añoranzas de Alquézar» y «Alquézar, ayer y hoy». Es la literatura que me inspiró para escribir el blog, ya que dedica unas páginas a las cuevas que se encuentran cerca del pueblo.
Pero hay mucho más, cuenta tantas anécdotas interesantes y relevantes para el blog. Recuerdo ahora los capítulos sobre el descenso del Vero, la bajada a los Oscuros, la revelación de las Articas de Campo y Esparto…
Libros muy recomendables, no solo para la gente del lugar.
En segundo lugar, quiero dar las gracias de nuevo a Enrique Salamero por la plenitud de información que comparte con el mundo. Ya he comentado en el otro blog que su guía de barrancos «Sierras de piedra y agua» es la referencia en su género.
Durante los últimos años ha creado también dos blogs que nos proporcionan aún más informaciones, más actualizadas. En los dos se encuentran entradas relevantes para nuestro blog de las cuevas del río Vero.
Recomiendo francamente estudiarlos:
Y a la postre doy gracias a mis amigos y a mi familia

Sílvia, Alfonso y Bobi
Gratitud especial va en este lugar a Sílvia Crespo y Alfonso Marteles. Esta pareja me ha acompañado en muchas ocasiones y, en cambio, solo han recibido pinchazos de las zarzas que fuimos encontrando. Son amigos, vecinos, compinches de barranco y montaña e incluso compañera de trabajo en el caso de Sílvia. (Ya ven, queridos lectores, no hay escapatoria.)

Celia y Bobi
Y finalmente besos para Celia, mi pareja, que es la que me suele mantener lejos de los precipicios. Es fundamental que haya también alguien que nos cuide…







