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≡ / Ψ / [CALIZA]
[2021]
Punto de partida: Alquézar
Tiempo: 45min
Coordinadas: 42.18206, 0.03348
Más detalles
Paráfrasis: Esta cueva de considerables dimensiones está al final del Barranco Lumos, cerca del Puente de Villacantal. Se divisa su boca negra desde el Collado San Lucas, así como en la bajada a dicho barranco desde Asque. Es un lugar muy interesante desde el punto de vista etnológico.
Toponimia: No tengo más detalles, pero en los libros donde la mencionan, figura bajo este nombre peculiar. (Por ejemplo en el clásico de Davis Gómez Samitier: «Parque de la Sierra y los Cañones Guara».)
Acceso: Marchamos por el Camino Piedracantal. Pero en vez de salir del Barranco Lumos por uno de los caminos señalizados, seguimos por el cauce. Enseguida entramos en un estrangulamiento muy estrecho. En este lugar puede haber una poza que cubre hasta las rodillas (sobre todo en primavera). Saliendo del estrecho veremos que hay un muro artesanal en la orilla derecha (nuestra izquierda). La senda mínima que arranca a lado del muro lleva a la cueva que se halla justo encima del estrecho.
Variante: Se puede acceder también desde el aparcamiento Lumos, zona A-2205. Desde allí la senda de la loma nos lleva también al cruce en el cauce antes mencionado. Esta variante es más larga, pero factible.
Dificultades: En el último tramo del acceso habrá zarzas que molestan.
Enclave: Ya en el último tramo del camino de acceso pasamos por viejos bancales. El espacio delante de la boca está cercado por un muro ancho y alto marcando un amplio recinto.
Interior: Al fondo hay una colada de toba cubierta de musgo que da pie a la suposición de la existencia de una fuente débil en la pared. Delante de la supuesta fuente hay una roca donde fue tallado una hendedura que puede haber sujetado una acequia. En el extremo derecho hay mucho hollín en la pared.
En medio de la cueva hay una construcción relativamente moderna. Se trata de piedras unidas con yeso. Por la forma de sillar y la cruz gravado en la plataforma superior, supongo que estamos delante de un altar. La franja desde el altar hasta el muro está relativamente limpia, parece que fue limpiada de la vegetación hace unas pocas décadas.
Observaciones: Hay muchas incógnitas o misterios en cuestión:
Por el nombre: Dado que se encuentra un tipo de altar en el interior, da pie a la sospecha que celebraron algún tipo de evento religioso en la cueva (Quizás la boda de Alberto). Enfrente, en la «Cueva Fornocal», hay una pintura representando cruces en lo alto de la pared. Puede que tenga que ver con el mismo evento.
Por los bancales: ¿Puede que se trata del huerto de la artica de Alberto?
Sea como sea, esta cueva alberga muchos vestigios de un intenso uso en la antigüedad y también en el pasado más reciente.

Tambien hay…
Muy cerca del objetivo principal hay una secuencia de tres covachos en una fajana colgada encima del Barranco Lumos.
Acceso: Nos tenemos que dirigir al techo de la Cueva de Alberto.
Eso conseguimos tomando en el cruce dentro del Barranco Lumos, antes de llegar al estrecho mencionado, el sendero izquierdo. El cartel indica la Fuente del Trucho. Primero subimos un tramo muy empinado, al cual sigue una recta en horizontal. Cuando el camino gira de nuevo y empieza a ascender por la ladera, vemos la boca de la Cueva de Alberto debajo de nosotros. Allí tenemos que dejar el sendero y seguir por el descampado.
La vegetación no molesta demasiado. Sin embargo, en algunos puntos nos obligará a hacer rodeos del itinerario planeado. Sea como sea, en general debemos quedarnos cerca del acantilado que cae a nuestra derecha (el techo de la Cueva de Alberto). Este precipicio nos guiará hacia una faja que da acceso a las cuevas. En un punto se estrecha considerablemente (Paso de II en horizontal), pero podremos pasarlo de manera segura con la ayuda de las ramas más fuertes y los buenos agarres en la roca (Foto). En menos de 15min estaremos en la faja donde se encuentran los tres covachos.
Estos son austeros con algún pequeño rincón de coladas y culantrillo. El primero y último se profundizan bastante. Es un rincón bonito y muy tranquilo, ya que está muy poco frecuentado.











