♥♥ / Ω / / !
Ψ / [CALIZA]
[⊗ 2024]
Punto de partida: Alquézar
Tiempo:45min
Coordinadas: 42.18096, 0.0189
Más detalles
Paráfrasis: Este covacho se encuentra en el fondo de un pequeño circo que forma el Barranco de la Payuala cerca del pueblo de Alquézar. Este circo es bonito y muy poco frecuentado.
Toponimia: La cueva se encuentra en medio del Barranco de la Payuala.
Acceso: En el Camino del Barranco de la Payuala hay una pasarela para salvar un resalte. Diez metros antes debemos estar atentos para encontrar una senda mínima que parte perpendicularmente a mano derecha. La senda rodea un campo de almendros por debajo y conduce a una pared llena de covachos. Seguimos al pie de este abrigo hasta el último covacho de esta secuencia. Allí debemos bajar por un terreno más abrupto y encontrar una cornisa en el piso inferior que da acceso al circo buscado.
Nos situamos en la final de la cornisa que forma también un pequeño covacho. Desde allí debemos bajar al cauce del barranco, cruzarle y subir a una cornisa que discurre por la base de la pared opuesta. Por ella llegamos casi hasta el fondo del circo – hasta donde la vegetación nos para.
Aunque la senda es mínima y en algún tramo va desapareciendo, se intuye el itinerario bastante bien.
Dificultades: Al covacho en la ladera izquierda del barranco (nuestra derecha según subimos) llegamos fácilmente. Hay otro en lo alto de la ladera derecha al cual no he podido llegar por la densa vegetación. Tampoco no he podido llegar al verdadero covacho, la cueva triangular.
Enclave: El rincón que forma este circo es bonito y poco frecuentado. Hay una fuente escondida. Se escucha el agua, pero el manantial está cubierto por la vegetación y no tiene fácil acceso. Por eso, no he sido capaz de coger agua en la fuente. Sin embargo, he podido coger agua relativamente limpia en el cauce debajo del manantial.
En el acceso pasamos al pie de un abrigo que tiene también su encanto. (Mire abajo.)
Interior: El Covacho de la Payuala alberga una gran colada de toba que se puede admirar desde lejos. El covacho que está en lo alto a la izquierda, está repleto de pequeñas estalactitas. En general, las paredes de todas las zonas abovedadas tienen muchas costillas.
Observaciones: También se puede regresar (o acceder) por la ladera izquierda del barranco. Solo hay que seguir por la cornisa antes mencionada hacia fuera del circo sin cruzar el cauce. Resta remontar la pendiente ladera en diagonal hacia la Cueva de la Payuala (mire más abajo). Es una variante más fatigosa.
Un poco más abajo del circo hay dos bloques grandes en el cauce. Cada uno alberga una diminuta cueva debajo de sí. La del primer bloque es más grande, pero el segundo bloque es muy curioso, ya que parece que la gigantesca roca está en un equilibrio inestable. Es que los puntos de apoyo son escasos.
Si elegimos salir del circo por dicha cornisa, también podemos remontar la empinada ladera por la izquierda y acercarnos al borde superior izquierdo del circo. Nos da nuevas perspectivas y justo en el techo de la cueva triangular hay orto pequeño covacho.
También hay…
La Cueva de la Payuala
Se encuentra en la vertiente opuesta del camino de acceso. La hemos tenido siempre a la vista, ya que es grande y salta al ojo.
Por desgracia está tapada con un escudo de vegetación y no he sido capaz de penetrarlo para explorar su interior. No obstante, se ve que en el techo hay un agujero curioso y grande.
Se puede aprovechar las sendas de cabra que discurren por el valle y visitarla saliendo del circo por la vertiente izquierda y remontar la ladera en diagonal. También es factible acceder desde el Camino del Tito. Habría que abandonarlo justo en el cartel sobre el Comedor de los Buitres.
A la izquierda de la cueva hay un pequeño covacho que alberga todavía una vieja arna.
El abrigo del acceso
Como he mencionado antes, la senda de acceso discurre por una secuencia de covachos. Merece la pena invertir algo de tiempo para contemplarlos. Según bajamos se profundizan cada vez más y van cogiendo formas más curiosas. Hay algún pequeño escondite y muchas costillas de todos los colores.
Si hemos elegido bien la fecha, puede que sueltan agua de la tubería. Eso pasa normalmente en primavera, si hay un exceso de agua en las Balsas de Basacol. Pues, esta agua forma una bonita cascada al principio del abrigo.










