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 ∴ / ≡ / [CALIZA]

[2024]

Punto de partida: A-2205, P5 – Arpán

Tiempo: 30min.

Coordinadas: 42.20194, 0.04482

Más detalles

Paráfrasis: Parece que el Corral de Garrapás fue un lugar importante para la producción de miel en la zona de Colungo – Asque. Esto lo deduzco no solo por los utensilios que todavía yacen en los covachos, sino también por la existencia de una nota en un antiguo mapa de planimetría de Colungo del año 1927, marcando con la palabra «Colmenar» aproximadamente el lugar donde se encuentra este corral.

El Corral de Garrapás

Detalle del antiguo mapa de planimetría del año 1927. Por un desvío del Camino de Piedracantal se llega a las colmenas.

Nuestro objetivo principal consiste en un muro que cerca y protege el espacio delante de una secuencia de tres covachos donde fueron mantenidas las colmenas. Todavía podemos contemplar algunos restos de arnas.

Muy cerca de él se encuentran dos abrigos más. En el más grande también podemos observar los restos de algunos utensilios de la apicultura y después el último, pequeño y de fácil acceso, que se halla muy cerca de la carretera.

Toponimia: El nombre es puesto por mí.

El Collado de San Caprasio se llamaba también «Collado de Garrapás». Aunque ahora esta denominación ya no tiene presencia en la literatura y en los mapas, he pensado que la podría salvar para el corral. (El hecho que me ha picado una garrapata en una de las excursiones por la zona no me habrá influido en la decisión ;-)

Desconozco los nombres verdaderos de los abrigos.

Acceso: Lo más concluyente es visitar el abrigo grande y después seguir en búsqueda del Corral de Garrapás. El abrigo pequeño trataré más adelante en el apartado «También hay…».

Desde el aparcamiento tenemos que seguir andando por la carretera en dirección norte – hacia Bárcabo o Boltaña.

En 350m llegamos a una curva a la derecha donde la carretera pasa por una pequeña brecha en la roca. Allí debemos dejar la calzada, subir a la cresta a mano izquierda y seguir bajando por la misma. No hay senda, pero podemos sortear bien la vegetación. De este modo llegaremos a un escalón (paso de I) que podremos destrepar sin mayor problema. Después de dicho paso giramos bruscamente a la izquierda, dejamos la cresta y bajamos por una pendiente relativamente suave a un piso inferior.

Abajo giramos de nuevo, pero ahora a la derecha y seguimos a pie de la pared que se forma a nuestra derecha. En breve llegamos al primer covacho del abrigo grande.

Para encontrar el verdadero corral, tendremos que seguir avanzando por un itinerario más salvaje.

En el extremo norte del abrigo grande divisamos al corral buscado en el otro lado de una vaguada. No está lejos, pero hay que cruzar todo este carrascal que nos separa. Lo mejor es interiorizar su ubicación antes de meternos en dicho bosquecillo. De este modo podemos tomar el rumbo correcto entre los árboles. El trayecto por dicho bosquecillo no es largo, pero no veremos a nuestro objetivo y por eso es importante interiorizar la dirección antes.

Cruzaremos un torrente y después pasaremos por una curiosa carrasca a la cual llamo «la Carrasca Sensual». Poco después de dicho árbol, saldremos del carrascal a una ladera de matorral bajo donde se halla el corral en cuestión. La entrada está en el extremo derecho del muro.

Variantes:

Podríamos llegar al Corral de Garrapás desde la misma carretera.

Por ello tendríamos que seguir por la carretera unos 100m más y bajar por el terraplén pendiente entre el matorral. Esta vía es corta, pero muy incómoda, ya que el terreno de piedra suelta es muy empinado y al abrigo no vemos desde la carretera. No obstante, esta vía es el camino más corto entre el corral y el abrigo pequeño.

Hay un atajo para volver del abrigo grande a la cresta.

Se puede trepar por el extremo norte del abrigo por un paso de III (algo expuesto) al techo de los covacho. Allí la cresta está ya cerca.

Dificultades: Los trayectos son cortos, pero no hay sendas.

Enclave: La zona del Collado de San Caprasio se encuentra entre suaves colinas cubiertas de matorral, pinos repoblados y encinas. El Corral de Garrapás está en la vertiente sur, en una ladera que baja suavemente hacia el Río Vero flanqueado por los barrancos Arpán y Trucho.

Interior: En general, los tres abrigos se componen de secuencias de covachos de poca profundidad.

El abrigo grande:

Podemos observar los montones de piedras donde apoyaron las arnas. Hay una pequeña pila natural que se llena con agua después de lluvias fuertes.

El Corral de Garrapás:

Era sin duda el abrigo más importante de los tres que tratamos en esta entrada, ya que está cercado con un muro de considerables dimensiones.

El abrigo alberga tres covachos. En el primero podemos observar los huecos en la roca donde se apoyaron las maderas que sujetaron las arnas. También se ven unos peldaños tallados que facilitan el acceso.

Hay dos arnas rotas.

Observaciones: En la cavidad izquierda hay una mancha de pintura. Es de poca expresión y no he sido capaz de ver ninguna forma o interpretar algún significado, no obstante parece de tratarse de una pintura prehistórica.

El Corral de Garrapás
El Corral de Garrapás

También hay…

Queda para mencionar el abrigo pequeño. Se encuentra muy cerca de la carretera al margen derecho, unos 200m más allá de la brecha. El acceso es obvio y fácil.

Se compone principalmente de dos covachos. El de la izquierda es más bien austero, pero el de la izquierda alberga varias inscripciones y pinturas, aunque modernas. Hay unas estampas de manos de color rojizo. Como hay distintos tamaños de manos, parece que fue obra de unos adultos y niños – quizás de los padres con sus hijos. En el mismo color fueron pintadas la fecha «26-10-02» y unas figuras de formas simples. Además, hay una inscripción de carbón cuyo mensaje no puedo descifrar. También se ven rasguños caóticos en algún rincón.

Supongo que estos covachos fueron visitados y «manipulados» de mucha gente durante las últimas décadas, debido a la cercanía de la carretera.

El Corral de Garrapás