Las sendas al Caos de Villacantal
Debajo de la Peña Villacantal, en las proximidades del Río Vero hay un sinnúmero de cavidades. En el lado oriental está la Artica de Campo, uno de los rincones más asombrosos entre los que figuran en este listado, y enfrente se encuentra una ladera menos abrupta que alberga muchas oquedades, igual como los acantilados enfrente. Son muchas cuevas y algunas de ellas podemos visitar.
Pero además, el mismo Río Vero alberga cavidades singulares debajo de los inmensos bloques que oprimen el cauce y forman el Caos de Villacantal. Poder admirar todas aquellas está reservado para las personas que practican el descenso de barrancos y disponen de las medidas de seguridad adecuadas. No obstante, algunas son accesibles también para los excursionistas, aunque por sendas delicadas y trochas difíciles de averiguar.
Por eso está justificado dedicar una propia página a esta red de sendas.

Sigue el croquis que detalla las sendas que rodean el Caos de Villacantal, así como algunas características y descripciones de los itinerarios en el sentido saliente desde el punto nº 21. Los datos fueron comprobados la última vez en primavera 2021.
1) Salida a lo alto del cañón por una ladera muy empinada.

La ladera muy empinada mencionada. (1)
Por esta pendiente iba bajando en zigzag el camino de acceso a la Artica de Campo. En algunos tramos se ven todavía las piedras que sujetaban la senda.
No hay senda definida, pero – debido a la morfología del terreno – el itinerario es obvio y la vegetación existente no llega a molestar. Mucho más arriba se topa inevitablemente con el Camino de las Articas, el cual se emplea modernamente como acceso para el descenso del medio Vero. Tardaremos un poco más que tres cuartos de hora para llegar a dicho sendero.
2) Alternativa para salir a la misma ladera. Discurre por una losa muy empinada. No es recomendable, sobre todo si el suelo está mojado.
3) Atajo, muy pendiente y vestido. No es recomendable.
4) Zona muy vestida.
5) Salida a lo alto del cañón por una faja empinada. Esta variante tiene varios pasos delicados, está muy vestida y resulta incomodísima para andar. Por lo tanto, no es recomendable.
Primero la senda gana altura aprovechando una glera. Cuando este pedregal se acaba, resulta mucho más difícil averiguar por donde sigue la trocha, ya que la molesta vegetación la está invadiendo. El itinerario sigue ganando altura hasta la final de la faja. Allí hay que superar un terraplén rocoso que no resulta demasiado problemático (paso de II-). De este modo llegamos a otra faja. La salida de esta segunda es una estrecha y aérea repisa en la roca (paso de II) que conecta con una ladera muy empinada. A partir de aquí avanzaremos sin rastro de camino ninguno. Debemos remontarla dejando atrás las grandes cuevas que alberga la pared a nuestra derecha (Cueva Cuadrada). Más arriba dicha pared pierde altura y en el circo final hay una diminuta canal por la cual podemos trepar (paso de II). Una vez superado las dificultades, el Camino de las Articas está a diez metros. Hay que invertir una hora para llegar al camino bueno, quizás más.
6) Paso por una cornisa estrecha y expuesta. La trocha en este tramo está reforzada por un muro precario de piedra seca.
7) Paso de II por un resalte rocoso. Hay una cuerda muy vieja y sucia que facilita el avance. No obstante, la cuerda no es de todo necesaria.
8) Tramo muy vestido.
9) Acceso a la visera seguida al caos, ya fuera del mismo. Antes la senda se une con la variante nº 15. Se llega en 15min a la visera.
10) Acceso a una zona relativamente abierta en medio del caos. Allí se encuentra el Lago Interior.
11) Variantes de esta vía por unos pequeños agujeros que dan acceso a dos cuevas. Pasos de II.
12) Paso de II+. Una cuerda fija facilita el avance.
13) Acceso al caos en una zona de aguas violentas, sobre todo si el caudal está en crecida.
14) Fuente. Siguiendo el curso del hilo de agua se puede destrepar y alcanzar los últimos bloques del caos. También es una zona amenazadora por los sifones, las cascadas y corrientes.
15) Acceso a la visera seguida al caos. Esta variante salva a los últimos bloques del caos por la derecha, pegada al pie del acantilado. Hay un túnel y un agujero entre los bloques que debemos traspasar. Después conecta con la senda nº 9 y llega en apenas 15min a la visera. Entre la visera y el Puente Villacantal hay una poza profunda. Esta se puede evitar por una senda que discurre por la orilla derecha (Paso de II-). Se coge justo donde empieza la badina y llega al cauce de nuevo por una losa inclinada. Hay que cruzarla en diagonal por una hendedura tallada en la roca. Por esta vía nos mojaremos solo hasta las piernas y no estaremos obligados a nadar.
16) Senda ciega que lleva a una techumbre empinada de la primera cueva del caos. La roca suele estar mojada y resbaladiza y, por lo tanto, resulta delicado asomarse a sus extremos. (No he visto ninguna salida, aunque – dado a las características – no he llegado a investigarlo al fondo. Posiblemente, haya un paso destrepable o una instalación para que los barranquistas puedan efectuar un rapel y evitar de este modo esta primera cueva del caos.)
17) Paso expuesto. Es corto, pero por una roca inclinada que suele estar mojada y resbaladiza. Se puede superar con seguridad de manera sentada.
18) Acceso al río en una zona abierta, precedente al caos. Es el vado para acceder a la Artica de Campo. Habremos llegado al cauce desde el cruce principal en un par de minutos.
19) Zona muy vestida. Toda esta senda está en desuso totalmente. Como consecuencia está muy taponada, principalmente por zarzas.
20) Senda que lleva en apenas 15min a la Artica de Campo.
21) Cruce principal de los caminos justo a lado de un viejo chinebro.





