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[Bolques]
[2021]
Punto de partida: Alquézar
Tiempo: 1h15
Coordinadas: 42.19084, 0.02489
Más detalles
Paráfrasis: Gracias al Camino de las Articas podemos llegar rápidamente a la gorga del mismo nombre, un caos que alberga una maravillosa poza en su interior.
Toponimia: Miguel Carravedo Fantova llamaba a este caos «Gorga Articas», ya que se encuentra de bajo de la Artica Espartero. Además, el Camino de las Articas termina en medio de estos bloques. En honor a dicho escritor y vecino de Alquézar he mantenido este nombre.
Sin embargo, los primeros bloques del caos forman un puente natural que se conoce como el «Puente de Cabras». Según esta denominación no parece traído por los cabellos, si la llamásemos la «Cueva del Puente de Cabras».
Acceso: Tenemos que ir por el Camino de las Articas hasta su final. Para llegar al agua definitivamente hay dos posibilidades. Un ramal (nº 2 en el croquis) nos lleva al inicio de los bloques, a una zona de cauce abierto y de aguas tranquilas. Sin embargo, en la bajada hay que superar un paso de II algo delicado. Una cuerda fija nos ayuda a alcanzar dicho paso por la arista de una roca grande. Allí hay una grieta entre dos bloques por la cual debemos destrepar en oposición. Bajarla tiene su mérito, pero requiere más destreza subirla. La otra vía (nº 1) es más sencilla (paso de I), pero nos sitúa en medio del los bloques cerca del sifón. Sea cual sea el acceso que elijamos, antes de seguir caminando por el agua debemos evaluar el caudal.
Si queremos visitar únicamente las cuevas lindantes nos mojaremos menos, si optamos por la vía nº 2. Para visitar la poza interior recomiendo usar la vía nº 1 y seguir por un pasillo seco entre los bloques en el sentido de la corriente. Nos llevará a un agujero (foto) que da acceso a la poza en un lugar de aguas someras. Este acceso es emocionante, pero no es peligroso.
No obstante, se puede andar por el agua entre los dos accesos mojándose hasta la cintura. Además, existe un escondido itinerario en seco entre bloques y agujeros que conecta los dos puntos de acceso también. Solo hay que buscar y sortear el caos por la zona sin agua.
Dificultades: Sobre todo debemos tener presente que el caudal alto es el mayor peligro, y, por lo tanto, hay que valorarlo antes de entrar en el agua. Bajo circunstancias normales solo hay que vigilar el sifón que mana la poza. Este agujero debemos evitar a toda costa, ya que la corriente allí puede ser feroz. Sin embargo, el sifón se anuncia desde lejos por el típico ruido y no representa un peligro para personas cautas. La otra dificultad es el paso de II en el acceso nº 2.
Si las rocas están mojadas, ambos accesos se vuelven complicados.
Enclave: Estamos en el típico escenario de un caos del Río Vero: bloques, cascadas y pozas. Todo enmarcado por las impresionantes paredes del cañón.
Interior: Los juegos de luz en el agua de verde esmeralda son muy bonitos. Rocas pulidas, algunas emblanquecidas por la cal… Un diseño que no tiene que ver con las cuevas habituales que visitamos, pero que refleja una indudable belleza.
Observaciones: Para traspasar el arco hay que nadar.
El Puente de Cabras:
Para encontrar dicho puente natural tenemos que optar por el acceso nº 2. Una vez a la altura del lecho del río veremos una cuerda a mano izquierda que nos ayudará subir una empinada canal de tierra y piedra. De nuevo en lo alto debemos traspasar el boj a nuestra derecha para llegar al techumbre de un gran bloque. Este y otros dos forman un puente y con un pequeño brinco podemos llegar a la otra orilla. En el lado opuesto no hay ninguna senda a continuación y la vegetación molestará aún más. En medio del puente podemos subir a un gran bloque a mano derecha y nos dejará en un bonito lugar con buenas vistas.
Utensilios recomendados: Casco, Neopreno para frioleros.
También hay…
Hay dos otras cuevas cerca de la Gorga Articas. En la orilla derecha se encuentra un abrigo alto y alargado, fácil de acceder, que figura en el croquis como «Cueva Articas» y en la orilla opuesta está en lo alto la «Cueva de la Columna». Los dos nombres son inventados.
La Cueva Articas:
Para acceder debemos haber pasado los últimos bloques de la gorga. Allí veremos el paso por la orilla derecha (nuestra izquierda) a la cueva. Destaca la plenitud de hiedra que se ha extendido por la pared. Enfrente, en lo alto, vemos la Cueva de la Columna.
La Cueva de la Columna:
El acceso es algo más dificultoso, ya que la vegetación molesta. Una vez en el inicio de la gorga, es mejor seguir por un itinerario en forma de «S» en vez de subir directamente a la boca, ya que de este modo evitamos muchos arañazos. Hay que buscar una roca grande en la orilla izquierda (nuestra derecha subiendo por el cauce). Trepar por ella a lo alto. Desde allí debemos traspasar una canal muy vestida y trepar en el otro lado a otra roca. Allí encontraremos un tipo de senda vieja (o una zona lineal de menos vegetación) que se acerca al la cueva en diagonal.
En esta cavidad había un derrumbe. Es interesante, ya que en el fondo hay muchos bloques apilados que forman varios escondites y rincones. Hay una bonita columna de toba en la entrada.










