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[2023]

Punto de partida: Aparcamiento del Collado San Caprasio

Tiempo: 45 min

Coordinadas: 42.21277, 0.03462

Más detalles

Paráfrasis: Es una de las grandes cavernas accesibles en el Cañón del Vero. Se encuentra enfrente de la Ermita de San Martín y la desembocadura del Barranco de la Choca.

Toponimia: Cueva de la Mezquita, Palomera o modernamente de Lucien Briet.

Los primeros dos nombres tienen más antigüedad, ya que se usan en los pueblos de la zona. El último se remonta a las primeras publicaciones de turismo sobre la Sierra de Guara, en especial al libro «Los Cañones de la Sierra de Guara» de Pierre Minvielle (1976).

Cueva Palomera – Supongo que este nombre viene directamente del hecho de que los lugareños iban a buscar palomas en la cueva. Todavía podemos observar que anidan palomas en las paredes.

Cueva de la Mezquita – Supongo que esta denominación se deduce del alumbrado que se origina durante los días de invierno por la tarde.

Acceso: Bajamos el sendero que lleva desde el Collado San Caprasio al Río Vero. Al principio coincide con el camino de las cuevas del Tozal de Mallata, pero en un desvío debemos dejar este y optar por uno que se introduce al cañón (cartel). Mucho más abajo, haber cruzado un barranco seco, en la última ladera antes de llegar al cauce debemos estar atentos a una senda mínima que sube muy pendiente por nuestra derecha. Esta senda lleva directamente a la boca de la cavidad, cuyos orificios superiores podemos ver ya durante el acceso.

Dificultades: En la entrada a la cueva tenemos que superar dos pequeños pasos de II, el segundo algo expuesto.

Además, tenemos que vigilar donde pisamos:

En la zona entre los dos pasos de trepada suele cubrir el suelo una capa de tierra mojada. Si llenamos las suelas de nuestras botas con barro, el segundo paso delicado resultará muy resbaladizo, ya que la roca en sí está bastante pulida. Planificando bien nuestro itinerario por dicha zona evitando el barro iremos más seguros. También en la zona encima de los pasos debemos aprovechar los peldaños tallados en la roca. Resultará mucho más fácil y seguro.

El camino de acceso puede estar algo vestido.

Enclave: Está ubicada en pleno Cañón del Vero, en la vertiente izquierda del río, en la parte inferior de los paredones del Tozal de Mallata. Dado a estas circunstancias, los alrededores y el enclave son muy bonitos. Justo antes del primer paso de II hay una cornisa a mano derecha donde se puede contemplar este bonito escenario (y tomar el almuerzo).

La Ermita de San Martin de Lecina se encuentra muy cerca.

Interior: El suelo de la cueva es muy pendiente salvo el fondo. Además, es muy alta y profunda. En el fondo hay unas estalagmitas y alguna colada.

En cima de la boca se encuentran dos orificios más. Si entra la luz por estos ventanales (especialmente por la tarde en invierno) la cueva se tiñe en un bonito «dorado naranjado» que convierte el ambiente de la caverna en uno parecido a una mezquita o catedral.

En el centro del techo hay una curiosa estalactita que tiene forma de una espada, la Espada de Damocles :-)

Observaciones: En las partes del suelo más pronunciadas se encuentran viejos peldaños tallados en la roca que facilitan el avance.

En el fondo se encuentra un grupo de estalagmitas. En el más grande, en medio, se encuentra una inscripción y unas firmas que datan el año 1948. En el lateral de la estalagmita más pegada al fondo hay otras inscripciones de la misma época. No he sido capaz de leer los textos, ya que están difusos y algo borrados. Sin embargo, la manera de escribir, la letra y las fechas recuerdan a las inscripciones de los Guardia Civiles en la cueva del puesto de vigilancia que se encuentra cerca en la orilla opuesta en el fondo del cañón.

Hay nidos de buitres en los arcos que forman los orificios y también podía observar un treparisco corriendo por las paredes. Debemos respetar los habitantes habituales de este lugar y no hacer demasiado ruido.

La visita por el día del solsticio de invierno es muy recomendable, especialmente en combinación con la de la Ermita de San Martín. El efecto solar en San Martín empieza a las 11:23 tardando unos pocos minutos y en la Cueva de la Mezquita a partir de las 15:00 el sol empieza a penetrar el orificio superior, iluminando el interior un buen rato y produciendo este ambiente especial, «divino». Este enlace es muy interesante al respecto: Santuario solsticial en el Vero. San Martín de Lecina y la cueva de la Mezquita.

Para los lectores que quieren profundizar aún más el tema del fenómeno de los asóleos recomiendo plenamente el libro de Jose Miguel Navarro: «Luz sagrada». Jose Miguel describe detalladamente este fenómeno aquí presente, el de la Ermita de San Martin de Lecina y el de la Cueva de la Fuente del Trucho entre muchos otros que no tienen tanta relevancia en este blog. Muy interesante.

La cueva de la Mezquita Recorte Open Street Maps
La cueva de la Mezquita Recorte Open Street Maps